La peligrosa enfermedad que podrías contraer al dormir con tu perro o gato

Dormir junto a una mascota es una costumbre muy común en millones de hogares. Para muchas personas, compartir la cama con su perro o gato brinda compañía, tranquilidad y una sensación de seguridad. Sin embargo, los especialistas advierten que una mascota puede transportar algunos parásitos y microorganismos capaces de afectar a las personas, especialmente cuando no recibe controles veterinarios adecuados.

La imagen que circula en redes sociales relaciona el hecho de dormir con una mascota con la aparición de gusanos intestinales. Aunque la imagen puede resultar alarmante, es importante aclarar que dormir con un perro o gato no significa automáticamente que una persona vaya a contagiarse de una enfermedad.

¿Qué enfermedades pueden transmitir las mascotas?

Algunos animales pueden ser portadores de parásitos zoonóticos, es decir, organismos que pueden pasar de los animales a los seres humanos. Entre ellos se encuentran ciertos parásitos intestinales como Toxocara, además de algunos tipos de anquilostomas.

La toxocariasis puede producirse cuando una persona ingiere accidentalmente huevos del parásito presentes en ambientes contaminados con heces de perros o gatos infectados. Los niños tienen especial riesgo si juegan en tierra o arena contaminada y después se llevan las manos a la boca.

En el caso de algunos anquilostomas, las larvas presentes en suelos contaminados pueden entrar en contacto con la piel y provocar una enfermedad conocida como larva migrans cutánea, que generalmente produce lesiones y una intensa picazón.

El verdadero riesgo no está simplemente en compartir la cama

Uno de los errores más comunes en publicaciones virales es afirmar que dormir con una mascota provoca directamente una infección por gusanos. La realidad es más compleja.

El riesgo depende de diferentes factores, como la presencia de un animal infectado, la contaminación con materia fecal, la higiene del hogar y la ausencia de desparasitación veterinaria.

Por eso, no es correcto afirmar que todas las personas que duermen con sus mascotas están en peligro. Mantener una buena higiene y llevar regularmente al animal al veterinario puede reducir considerablemente estos riesgos.

¿Cómo proteger a toda la familia?

Los expertos recomiendan mantener al día las vacunas y controles veterinarios, utilizar tratamientos antiparasitarios cuando sean indicados y recoger rápidamente las heces del animal.

También es fundamental lavarse las manos después de limpiar los desechos de una mascota y antes de preparar alimentos o comer. Los niños deben recibir especial atención, ya que suelen tener mayor contacto con el suelo y pueden llevarse las manos a la boca.

Mantener limpia la cama de la mascota y lavar periódicamente las sábanas también ayuda a mantener buenas condiciones de higiene.

¿Cuándo consultar a un médico?

Una persona que presenta dolor abdominal persistente, diarrea, fiebre, lesiones en la piel, picazón intensa o alteraciones visuales debe consultar con un profesional sanitario, especialmente si existe antecedente de contacto con animales potencialmente infectados.

Es importante no automedicarse ni tomar medicamentos contra parásitos simplemente por haber dormido con una mascota.

Tener un perro o gato en casa no significa vivir con un peligro constante. Las mascotas pueden formar parte de una vida saludable siempre que reciban atención veterinaria, controles antiparasitarios y cuidados higiénicos adecuados.

La próxima vez que veas una publicación que asegure que dormir con tu perro o gato puede contagiarte gusanos, recuerda que el riesgo existe para determinadas infecciones, pero no ocurre automáticamente por compartir la cama. La prevención y la información confiable son mucho más importantes que el miedo.